http://opinion.as.com/opinion/2015/12/19/portada/1450499432_138761.html
"La madurez está sobrevalorada. No nos hacemos más sabios por cumplir años; nos hacemos más lentos. A partir de esta evidencia, los más mayores han logrado convencer a los más jóvenes de que sus cabezadas son meditaciones. El fútbol es un buen ejemplo".
Antecedentes para entender el relato: Torres, veterano futbolista que regresó al Atlético de Madrid la pasada temporada, lleva más de 15 partidos sin anotar gol, su gol 100 con el Atlético de Madrid. Ante el Reus, un equipo de Segunda B, falla un taconazo cuando podía haber anotado rápidamente el tan añorado gol.
Comienzo del relato con situaciones mundanas y comparaciones. El mensaje de Trueba se puede resumir en que está llamando 'viejo' a Torres, pero la literalidad de su relato y los recursos estilísticos camuflan y adornan muy bien el significado. El mensaje cala en la mente del lector, pero ya sea por la amistad que mantiene con Fernando Torres o por una simple cuestión de respeto a los ídolos el hachazo es mucho más suave.
"Viaje. El caso de Fernando Torres es singular. La marea del fútbol no le ha llevado a otro continente, sino que le ha devuelto a casa. La novela o la película hubiera terminado justo en ese punto: El Niño presentado en el Calderón ante 40.000 aficionados, casi ocho después de su despedida. Fin, himno del Atlético en versión filarmónica y títulos de crédito.Pero el telón no cayó en ese momento. Lo que siguió, y lo que estamos viendo, es lo que hay después del “fueron felices y comieron perdices”. Lo que ha sucedido al reencuentro ha sido el encaje de dos amantes que ya no son como se recordaban".
Trueba es un gran amante y apasionado del cine y lo refleja en sus artículos constantemente. También utiliza mucho el tema amoroso, de novias y antiguos amores para empatizar con el lector. Y lo consigue. Son rasgos muy interesantes para analizar y tener en cuenta: escribe sobre lo que te guste y utiliza tus vivencias para que el lector entre en tu piel. Si encima la lectura es amena, poco más habría que aportar.
"La cumbre de esa ansiedad personal y colectiva se alcanzó el jueves contra el Reus. Torres resolvió un mano a mano con el portero con un taconazo displicente, quizá porque se creyó en fuera de juego o tal vez porque quiso adornar con una guinda el gol centenario. Tampoco descarten la conjunción de ambas teorías. Y añadan una tercera: la meditación. Quién sabe si Torres no estará planeando un gran gol preelectoral o uno sublime para cerrar el año. Ya saben cómo es la gente mayor".
A pesar de los palos que le ha dado a Torres durante el texto, a pesar de llamarle viejo, aún confía en él y hace que el lector crea en que puede anotar el gol centenario. Criticar algo para finalmente dar un giro completo al argumento no es sencillo y Trueba lo ha conseguido a la perfección.
